Aprovechar eficazmente el talento existente, garantizando que cada persona alcance su máximo potencial, que todas las habilidades se utilicen de forma óptima y que el personal se adapte a sus funciones.
Retener el talento excepcional, mediante perspectivas profesionales, vínculos emocionales y una remuneración competitiva.
Atraer el talento que se necesita con urgencia: reclutar de manera eficaz, atraer a expertos con habilidad y adoptar enfoques poco convencionales.
Crear reservas de talento para el futuro: mejorar la movilidad, difuminar las fronteras y adaptar el desarrollo a las aptitudes individuales.
Dar prioridad al panorama general: subordinarse a la causa mayor, servir al interés colectivo, considerar el contexto más amplio y esforzarse por el avance sostenido y completo de los objetivos fundamentales, holísticos y a largo plazo de la organización.
Dominar la colaboración: la cooperación es la piedra angular de la formación de equipos y la manifestación concentrada de la eficacia de un equipo. Debemos abordar nuestras funciones con magnanimidad y compostura, manteniéndonos firmes y cubriendo las lagunas de manera eficaz.